Bonnie, Rochelle y Nancy no buscaban una amiga; buscaban una pieza que faltaba. Habían jugueteado con velas y susurros, logrando trucos baratos que apenas encendían una cerilla. Pero cuando Sara se unió a su círculo, el equilibrio cambió. No era solo que ahora fueran cuatro, el número necesario para invocar a los puntos cardinales; era que Sara poseía un linaje que ninguna de ellas terminaba de comprender.
La primera noche en el bosque, bajo una luna de plata líquida, sellaron su pacto. "Ligera como una pluma, firme como una tabla", coreaban mientras el cuerpo de Bonnie se elevaba del suelo, desafiando la gravedad y la lógica. En ese momento, la no era solo un grupo de marginadas; eran dueñas de su propio destino. El Sabor del Poder JГіvenes y Brujas: Nueva Hermandad
Sara se quedó sola, pero ya no tenía miedo. Miró sus manos, que aún conservaban el calor de la magia, y comprendió que la no se trataba de hechizos, sino de la fuerza para caminar sola cuando el mundo intenta apagarte. La magia seguía ahí, latente en el viento y en el asfalto, esperando a que una nueva generación de jóvenes se atreviera a reclamar su lugar. Bonnie, Rochelle y Nancy no buscaban una amiga;